
Antonio Sanz Lozano
Arzobispo de Bogotá 13
Retrato y escudo arzobispal. El retrato en óleo sobre tela, Obrador Neogranadino en el Siglo XVII, forma parte del patrimonio artístico de la Arquidiócesis de Bogotá que se conserva en los espacios históricos de la Catedral Primada de Colombia y la Capilla del Sagrario. El escudo arzobispal corresponde a una reconstrucción heráldica digital realizada en 2026 por la Oficina Arquidiocesana de Gestión y Patrimonio Documental a partir de las fuentes primarias conservadas en el Libro Becerro de la Catedral Primada de Colombia. Para su elaboración se tomaron como base los dibujos ejecutados entre las décadas de 1940 y 1960 por Bernardo Sanz de Santamaría, Canónigo Honorario de la Basílica Primada, desarrollados a partir de las investigaciones históricas de José Restrepo Posada y las directrices impartidas por el Arzobispo Bernardo Herrera Restrepo para la recopilación y preservación de la memoria heráldica de los Arzobispos de Bogotá.
(1622–1688)
Antonio Sanz Lozano nació en Cabanillas del Campo (Guadalajara, España) y fue bautizado el 2 de junio de 1622. Desde joven se destacó por su formación intelectual. Para 1650 ya era sacerdote y obtuvo una colegiatura en el Colegio Mayor de San Ildefonso de la Universidad de Alcalá de Henares. En 1653 era colegial del Colegio de Lugo (San Jerónimo), donde desarrolló una brillante carrera académica como catedrático de Teología y posteriormente rector de la universidad.
Su prestigio llevó al rey Felipe IV a presentarlo para el obispado de Cartagena de Indias el 19 de junio de 1659. Las bulas pontificias fueron expedidas el 10 de noviembre de 1659 y las ejecutoriales el 25 de abril de 1660. Hacia 1661 tomó posesión de la diócesis de Cartagena, donde impulsó importantes obras materiales, entre ellas la terminación de la torre de la catedral y la instalación de nuevas campanas. También construyó numerosas propiedades cuyos ingresos destinó a becas para estudiantes cartageneros en los colegios de San Bartolomé y Santo Tomás de Santafé.
Tras la muerte de Fray Juan de Arguinao, fue presentado para la sede arzobispal de Santafé a comienzos de 1680. Las bulas y el palio fueron expedidos el 19 de agosto de 1680, mientras que las ejecutoriales fueron otorgadas el 19 de octubre de 1680. Llegó a Honda el 10 de febrero de 1681 y entró en Santafé el 22 de febrero de 1681. Aunque comenzó a gobernar provisionalmente en nombre del Cabildo, tomó posesión canónica de la arquidiócesis el 29 de junio de 1681, festividad de San Pedro.
Desde el inicio de su gobierno demostró un carácter firme y reformador. El 21 de abril de 1681 promulgó un auto que exigía mayor decoro en la vestimenta de los clérigos, prohibiendo prendas llamativas y adornos excesivos. Más adelante, el 19 de junio de 1682, publicó un edicto mediante el cual prohibió la instalación de altares particulares en casas privadas para la celebración de misas, ordenando que tales actos religiosos se realizaran únicamente en iglesias y templos.
Durante estos años sostuvo un conflicto jurisdiccional con el presidente de la Real Audiencia, Francisco Castillo de la Concha, al defender el fuero eclesiástico del clérigo Domingo Lage. En medio de su labor pastoral, el 10 de febrero de 1683 fue nombrado el primer canónigo penitenciario de la Catedral, Salvador López Garrido, encargado especialmente del ministerio de la confesión.
Su actividad pastoral estuvo acompañada por importantes iniciativas religiosas. El 28 de mayo de 1685 consagró en la Catedral de Santafé a Gregorio Jaimes y Pastrana como obispo de Santa Marta. Ese mismo año, 1685, autorizó el culto a la imagen de Nuestra Señora de La Peña, cuya primera capilla fue bendecida y abierta al culto en 1686. Asimismo, el 27 de junio de 1686 bendijo la primera piedra del convento e iglesia de La Candelaria, favoreciendo el establecimiento de los Agustinos Recoletos en la ciudad.
Con el propósito de fortalecer el servicio litúrgico de la Catedral Metropolitana, el 15 de enero de 1687 fundó nueve capellanías permanentes destinadas al sostenimiento de los capellanes encargados del coro y de las celebraciones religiosas.
En 1687 emprendió una visita pastoral por el norte de la arquidiócesis y permaneció durante largo tiempo en Tunja, donde continuó ejerciendo su ministerio y realizando ordenaciones sacerdotales. Allí enfermó gravemente y otorgó testamento el 24 de mayo de 1688. Cuatro días después, el 28 de mayo de 1688, falleció en esa ciudad.
Antes de morir dispuso ser enterrado en la puerta de la iglesia mayor del lugar donde ocurriera su fallecimiento. También dejó importantes legados a instituciones religiosas y educativas, y nombró heredera universal de sus bienes a la Catedral Metropolitana de Santafé.
Antonio Sanz Lozano es recordado como un arzobispo culto, enérgico y reformador, cuya labor entre 1681 y 1688 contribuyó al fortalecimiento de la disciplina eclesiástica, la educación y la vida religiosa del Nuevo Reino de Granada.
Resumen elaborado por la Oficina de Gestión y Patrimonio Documental Arquidiocesano, basado en el libro de Restrepo Posada, J. (1961). Arquidiócesis de Bogotá: datos biográficos de sus prelados (Tomo I: 1564-1819). Bogotá: Editorial Lumen Christi.

